Medir para cuidar mejor lo público
Indicadores sencillos, co-creados con comerciantes y vecindario, permiten seguir evolución de precios justos, accesibilidad, diversidad de producto y participación en actividades. Complementados con relatos y fotografías, estos datos cuentan historias completas y evitan sesgos de éxito únicamente económico. Publicarlos en formatos abiertos favorece comparaciones sanas entre mercados y aprendizaje mutuo. Además, ayudan a defender presupuestos y priorizar mejoras donde más falta hacen. Cuando medir se entiende como herramienta de cuidado, no como control punitivo, crecen la transparencia, el compromiso y la alegría de trabajar juntos por resultados compartidos.